martes, octubre 12, 2004

La playa
No podía creerlo. Por fin la veía. Había pasado tanto tiempo. Ni siquiera podía recordar cuánto. Pero ahora eso no le importaba. Por fin la veía. El viento era húmedo y la arena de la playa dificultaba el andar, pero no reparó en esos detalles. La verdad es que no era la temporada más normal para visitar una playa, pero sabía que tenía que ser allí donde la viera. Además las playas también son bonitas cuando no hace sol. Las nubes no permitían ver un cielo que probablemente albergase románticos atardeceres. Dos gaviotas se alejaban de la costa, tal vez en dirección a algún puerto en el que encontrar alimento.
Se sentó. No estaba allí para mirar el cielo. Por fin la veía. El frío había enrojecido sus mejillas. O tal vez había sido su mirada. Abrazaba sus piernas y apoyaba la cabeza en sus rodillas. No supo cómo reaccionar cuando le miró. Había intentado sin éxito recordar sus ojos y ahora le estaban mirando. Por fin la veía. Parecía que ninguno de los dos quisiese hablar para no estropear el momento. Hizo ademán de ir a decir algo, pero calló. No le importó, pues así se fijó en sus labios. Una vez besó esos labios. Cerró los ojos tratando de recordar ese beso, pero los volvió a abrir inmediatamente. Tenía miedo de que desapareciese. A fin de cuentas podía hacerlo, pues sabía que no era más que un sueño. Por fin la veía y sabía que no habría podido ser sin haber soñado. Había muerto hacía unos meses. Había muerto sin que él pudiese haberla dicho que la quería. Había muerto sin tener la oportunidad de visitar esa playa juntos.
Miró a las gaviotas pero ya no estaban. Ella tampoco. Despertó y una lágrima recorrió su cara para caer suavemente sobre su almohada. Sonrió. Por fin la había visto.

No está basada en ninguna canción, pero he sentido la necesidad de escribir. Mañana tengo clase. Dolços somnis.

Palace divagó sobre esto a las 10:33 p. m..

Nombre: Palace
Edad: 22
Mas sobre mi: No hay mucho mas que saber