sábado, marzo 26, 2005

Ojos grises

"Te echo de menos". Esa frase es todo lo que decía. Se pasaba días enteros sin hablar y cuando ya parecía que no iba a volver a hacerlo esas cuatro palabras salían de su boca. Y lloraba. Siempre lloraba cuando se atrevía a hablar. Sólo entonces parecía dejar de mirar al mar. Nunca se limpiaba las lágrimas. Nunca se movía, de hecho. Alguna vez pasé un par de días a su lado y en todo ese tiempo ni habló ni se movió. Cuando me fui pareció sonreir, como agradeciendo mi compañía. Tampoco sé porqué le visitaba. Supongo que me dolía verle solo. Supongo que podía entender su dolor...
Recuerdo que cuando legué a la ciudad no conocía a nadie. Era tarde y estaba todo cerrado, así que, como hacía buen tiempo, decidí dormir en la playa. Entonces le vi por primera vez. Sus ojos todavía conservaban un ligero tono marrón, o eso me pareció a la luz de la Luna. He de admitir que al principio me asustó, pero en seguida me di cuenta de que no iba a hacerme anda. Emanaba paz. Dormí como un niño esa noche y me sorprendí al despertar. Seguía en el mismo sitio, en la misma postura, mirando al mar. Antes de irme le vi llorar por primera vez. Entonces no escuché la frase, o si lo hice no la entendí. Pero verle llorar me entristeció.
En la recepción del hotel me contaron su historia. Recuerdo que cuando me la contó un conserje ya mayor también me pareció verle triste. Supongo que es normal, es una historia triste...
"Poca gente sabe cómo se llama. Yo no soy uno de ellos, por desgracia. Sé que se alojó aquí con una mujer hace mucho tiempo. Recuerdo que la noticia salió en todos los periódicos locales. Nunca nadie se había ahogado en estas playas. Cuando se fue no miraba a ningún lado. Sus ojos no parecían enfocar. Cruzó la calle y se sentó en la playa. De eso hace más de dos años. Al principio le llevábamos comida y agua, pero nunca la probó. Nunca se movió. La gente dice que por la noche se mueve, que si no es imposible que viva. Yo creo que no es así. Creo que ya está muerto. No físicamente. Supongo que es difícil de explicar, pero es como si cuando se ahogó esa mujer su alma murió también. La quería mucho, estoy seguro."
Pensé que se reían de mí por ser de la capital, pero recopilé más información y todos decían más o menos lo mismo. Una mujer me contó que de tanto mirar al mar sus ojos se habían vuelto grises. Otra creía que era de llorar. Yo no sabía qué creer, pero todos los días le visitaba. Nunca intenté hablarle, simplemente me sentaba y observaba con él. Cada día durante aproximadamente 6 meses. Nunca dijo otra cosa que no fuera "te echo de menos". Nunca hasta hace un par de días. Quiero pensar que fue su forma de darme las gracias por haber escrito su historia. Cuando lo hice se la leí y la quemé. Después miramos al mar y cuando me levanté dijo "adiós". Miré y seguía en la misma postura. Lloraba pero sonreía. Entonces cerró los ojos. Supe que había muerto. Acaricié su mejilla y lloré como nunca lo había hecho...
Por eso estoy hoy aquí. Por eso miro al mar como hiciste tú durante tanto tiempo. Por eso lloro como cada vez que te atrevías a hablar. Me hubiera gustado conocer tu nombre para recordarlo mientras tus cenizas vuelven por fin a juntarse con tu alma en el mar...

Palace divagó sobre esto a las 9:06 p. m..

Nombre: Palace
Edad: 22
Mas sobre mi: No hay mucho mas que saber