lunes, mayo 09, 2005

El barco

Últimamente, antes de soñar, pienso en un barco.
Un barco con un aguerrido capitán y valientes marinos. Un barco con historias y aventuras, tesoros y princesas, batallas y travesías, desconocidas playas y horribles tormentas.
El barco a veces navega por interminables mares, desde su nacimiento en una lágrima hasta su desembocadura en el infinito de una sonrisa. Otras veces es un simple juguete en un pequeño barreño.
Lleva escritores, lleva poetas, lleva músicos y lleva pintores. Lleva también asesinos, ladrones, piratas y fantasmas.
En él van la vida y la muerte jugando a las cartas con la suerte y el destino, con la risa y el llanto. La primera ganó, la segunda ganará. La tercera y la cuarta controlan la partida sin que las otras sepan que están ahí. Las dos últimas siempre hacen trampas.
El barco soy yo y emprendo aventuras y el barco soy yo y me hundo y nunca llego. El barco a veces es nadie y otras es ella.
Las velas son su recuerdo. Y avanza. El ancla, la distancia. Y se detiene.
Por la tabla pasan incesantemente minutos y horas que caen a los tiburones del olvido. A veces una sonrisa se lanza desde la cubierta para rescatarles. Muchas son las veces que casi tiene que tocar el fondo para recuperarlas.
El barco cambia pero sigue igual. Si se rompe se repara y si se repara nunca se rompió.
Por las noches no se detiene, sino que vuela. Visita lugares imposibles y vive historias que nunca ocurrirán. Con el sol regresa de los sitios donde no estuvo y trata de recordar lo que no le pasó.
En cubierta, dirigiendo, una figura. Bella, femenina, gris, pero alegre. Inteligente, dura, fuerte, de hielo, pero cercana. Sus palabras mueven el timón. Sus gestos, las velas. Sus besos, los remos.
Hay marinos que comparten, respetan, ayudan y ríen. Hablan y juegan. Todos juntos recuerdan. Aprenden unos de otros lo que nunca nadie podrá enseñar.
Hay fantasmas. Unos son respetados y admirados. Los otros temidos. Los respetados, majestuosos, firmes, infinitos, luchan dentro y fuera contra los temidos, que aparecen, que dañan, que asustan.
Y entonces, sin darme cuenta, te sueño...

Palace divagó sobre esto a las 11:32 a. m..

Nombre: Palace
Edad: 22
Mas sobre mi: No hay mucho mas que saber