lunes, junio 13, 2005

No

Viernes

Decían que había sido él, pero no era posible. No recordaba nada, excepto una palabra: "No". Pero no podía haber sido él. Tenía que haber una explicación, pero no podía encontrarla. Todavía no. Tenía que descansar.

Sábado

Trató de repasar los hechos. Una mañana cualquiera, en una calle cualquiera, concurrida. Normal, hasta que alguien empezó a disparar. Y decían que ese alguien había sido él. Y sólo era capaz de recordar un "no". Él no había apretado el gatillo.

Lunes

Se había pasado el domingo pensando y había dado sus frutos. Recordó cómo había llegado hasta esa calle. El autobús se había retrasado y había tenido tiempo de observar a todas las personas de la parada. Altivos, presuntuosos, groseros, ruidosos. Todos desataron su ira contra el conductor por la tardanza. Viejos que ya deberían haber dejado su sitio a los jóvenes; señoras arrugadas que trataban de aparentar juventud; niñatos chillones, felices en manada; niñatas disfrazadas de putas dispuestas a calentar cualquier bragueta. Lo típico. Jodida masa unineuronal.

Martes

Amaneció con un pensamiento, una frase. Posiblemente un recuerdo. "Todas las personas tienen un defecto que las hace insoportables, patéticas". La mayoría se creen especiales, capaces de algo.
Todavía no recordaba a dónde iba. Tampoco porqué llevaba el arma. Ni siquiera sabía cómo la había conseguido. Pero él no podía haber sido. Era como ellos. La única diferencia es que él era consciente de ello.

Jueves

Tal vez si no hubiera visto ese anuncio nunca se habría acordado. Coca Cola. Unos anormales con camisetas de gilipollas estaban regalando cocacolas. Todas las personas de los alrededores bebían. Parecían imbéciles, parte de un anuncio. Entonces le dolió la cabeza. "No". "No". "No". Le dolía mucho, no quería seguir recordando, pero sabía que tenía que hacerlo. "No". "No". Sólo así sabría quién apretó el gatillo. Él no podía haber sido. Había hecho una pregunta. Entonces también le dolía la cabeza y apenas podía ver. Se había acercado a alguien, pero no le distinguió. "No". "No". Estaba cerca de solucionarlo todo, de saber quién disparó. El dolor se volvió insoportable. "No". "No". "No".

Domingo

Al parecer había estado tres días en un estado comatoso. Estando solo en su habitación empezó a gritar y se desmayó. Pero eso ya no importaba. Recordaba perfectamente todo. El autobús, el arma, la coca cola, la pregunta, el no. Sabía que le tenían que liberar. Él no había apretado el gatillo. Esa persona, llevaba un traje, eso era seguro. Como todos, bebía. Se acercó y le hizo una pregunta. Una simple pregunta. "¿Tenía sed cuando le dieron el refresco?" No había sido él. Fue la respuesta, el no, quien había apretado el gatillo.

Palace divagó sobre esto a las 2:41 p. m..

Nombre: Palace
Edad: 22
Mas sobre mi: No hay mucho mas que saber