jueves, septiembre 15, 2005

Fullet Ville

Hace mucho tiempo, en el lejano Oeste existía una ciudad llamada Fullet Ville. Fullet Ville era el típico agujero lleno de indios y mineros borrachos, forajidos, putas y un enterrador adinerado. Probablemente nunca habría pasado a la historia de no haber sido por el legendario Kelly P. Farwest...
Kelly P. Farwest era el hijo bastardo de una puta que murió cuando él era sólo un niño y a la que nunca quiso vengar. Tampoco quiso nunca saber quién había sido su padre, pues probablemente estuviera muerto, loco o borracho, como todos.
Durante su infancia, Kelly se dedicó a robar gallinas para comer y al llegar a la juventud casi le cuelgan por cuatrero. Decidió, pues, pasarse a los robos mayores. Consiguió un par de pistolas y decidió atracar un banco.
Al entrar, gritó con todas su fuerzas y antes de desenfundar ya estaba en el suelo. Por suerte sólo le dieron en un brazo.
Cuando se recuperó practicó y practicó para ser el más rápido en desenfundar, pero era lento. Muy lento. Nunca conseguía sacar su revólver el primero, ni siquiera cuando los niños se acercaban para reírse de él; antes de que hubiera desenfundado ya le habían llovido cientos de piedras.
Tan malo era Kelly P. Farwest que nunca nadie quería batirse con él. No por compasión (no se inventó hasta un par de siglos después), sino por vergüenza e incluso superstición. Nadie quería ser el que matase a un bastardo tan patético.
Pero en el lejano Oeste nadie tenía tiempo nunca para recordar, pues podía costarte la vida. Así que todos fueron olvidando porqué no querían batirse con Kelly P. Farwest. Y si en el lejano Oeste nadie recordaba, sí que se inventaban historias que se hacían más fantásticas a medida que el alcohol fluía. Así fue como Kelly P. Farwest se convirtió en un temido y respetado ciudadano de Fullet Ville.
El problema es que absolutamente nadie tenía tiempo para recordar en el Oeste, ni siquiera el propio Kelly P. Farwest, que se acabó creyendo que era el más rápido, el intocable, el protegido del demonio al que su madre puta, o puta madre, había enseñado a disparar como sólo los más privilegiados saben hacer. Y Kelly P. Farwest, creyéndose el mejor pistolero a ese lado del río Pecos, comenzó una carrera delictiva en la que nunca tuvo que disparar, pues todos temblaban sólo con verle.
En el lejano Oeste una carta tardaba meses en llegar a su destino, pero una leyenda viajaba con una rapidez que aun hoy es estudiada por científicos de todo el mundo. Y así fue como el temible sheriff A. V. Belltrain conoció de la existencia de Kelly P. Farwest y, decidido a hacer justicia, galopó durante día y noche para llegar a Fullet Ville.
Nada más llegar se hizo el silencio, sólo interrumpido por los rumores que susurraban los aldeanos. "Es A. V. Belltrain, el sheriff que acabó con Paco el feo, el mexicano huído", "él solito escapó del palo de las torturas del indio Nakupenda", "nadie desenfunda como él"...
Llegó un momento en el que el ruido producido por los rumores era bastante más que un susurro y Kelly P. Farwest salió de su salón favorito a ver qué era lo que interrumpía su merecido descanso.
Como en las viejas películas rodadas en Almería, sobraron las palabras. Kelly P. Farwest y A. V. Belltrain se miraron mientras la calle se vaciaba, acercaron sus manos a sus pistolas y, al paso de un matojo de ramas, desenfundaron y se oyeron dos tiros, casi consecutivos. Uno, el primero, acabó en el corazón de A. V. Belltrain. El otro impactó en la frente de un borracho que no tuvo tiempo de esconderse.
Y ese día acabaron dos de las más famosas historias del Oeste, la del sheriff A. V. Belltrain y la de Kelly P. Farwest, de quien nunca más se supo nada desde que, tras disparar, hiciera recordar a la gente por primera vez en mucho tiempo...

Palace divagó sobre esto a las 12:38 p. m..

viernes, septiembre 02, 2005

Odio

Te odio.
 Te odio.
  Te odio.
   Te odio.
    Te odio.
     Te odio.
      Te odio.
       Te odio.
Porque no puedo vivir sin tí.

Palace divagó sobre esto a las 1:04 a. m..

Nombre: Palace
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Mas sobre mi: No hay mucho mas que saber