domingo, mayo 04, 2008

Julia

Julia quiso volar y ser azafata. “Quiero volar, mamá”, decía. Y mamá reía y cantaba y lloraba.

Julia estudió idiomas, modales y primeros auxilios. Tuvo un novio francés y otro que se fue a la guerra y no volvió. Luego llegó él, que era tonto, pero también un manitas.

Julia quiso volar y ser azafata, pero tuvo un novio francés, otro que se fue y no volvió y del tonto nacieron Ella y Ella.

Julia trabajaba en el Ministerio. No sabía cuál era, pero le daba vergüenza preguntar. Llevaba demasiado tiempo trabajando allí como para preguntarlo ahora. De hecho, no recordaba haber hecho otra cosa que no fuera trabajar en el Ministerio. A veces reía y lo llamaba el Minimisterio, pero no mucho, porque sabía que no tenía gracia.

Todas las mañanas Julia besaba a Ella la pequeña y se iba a trabajar, pero a veces se enfadaban, porque Ella era cabezona y Julia más. Esas mañanas se besaban, pero menos, porque sabían que no se querían tanto. Luego, por la tarde, volvían a besarse y lloraban, porque habían sido tontas y orgullosas y se querían más, para compensar lo que no se habían querido esa mañana. Julia no besaba a Ella la mayor porque se había ido a vivir al Sur, que es donde viven los pintores, porque los colores se secan antes.

Julia soñó un martes con el francés, pero no se acordó hasta el viernes, cuando hacía el amor con el Nuevo (porque Tonto se fue y llegó él, el Nuevo).

Julia quiso volar y ser azafata, pero le encantaba pintar. Una vez pintó un huevo que parecía un cono y lo llamó el huono. Se rió, pero porque sabía que eso tampoco tenía gracia.

Julia quiso volar y ser azafata, pero era malísima con los chistes.

Julia fue muy pobre de joven, pero era feliz porque le encantaba la palabra paupérrimo. Julia fue muy pobre de joven y no tenía dinero para un espejo y se olvidó del color de su pelo.

Julia quiso volar y ser azafata, pero despertó siendo demasiado vieja. Julia odió la palabra demasiado, porque era mucho, pero malo. Y Julia nunca había odiado a nada ni a nadie, ni siquiera al Tonto, que era tonto.

Julia despertó demasiado vieja y decidió que entonces sólo volaría y pensó que es muy tonto querer ser azafata, porque lo único que hacen es andar por un pasillo.


Palace divagó sobre esto a las 3:31 p. m..

Nombre: Palace
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Mas sobre mi: No hay mucho mas que saber